Primer toro

8045

Primera figura monumental, esta representación de uro, orientada hacia el fondo de la galería, domina el friso de los caballos negros. Larga de 3,50 m, de la extremidad de la línea de la espalda al morro, ocupa toda la altura del panel, o sea 3 m. Estas proporciones parecen atenuadas por las numerosas figuras de équidos y cérvidos que lo rodean o se superponen a su dominio. Sin embargo, sólo los miembros delanteros están dibujados, pues sin duda la presencia demasiado densa de caballos situados detrás no ha permitido el trazado completo del animal. Pintada en su totalidad, esta figura habría sido la más imponente del arte parietal paleolítico. Los detalles de la cabeza y de la cerviz son numerosos, el ojo, la oreja (en trapecio), los pelos de la nuca muy tupidos, el morro con los contornos elaborados, así como la ejecución del pelaje a través de motas, son ejemplos de elementos gráficos que se encuentran en varios bóvidos. Esta similitud gráfica podría incluso sugerir la intervención de una sola y misma persona. Sólo la cornamenta es singular, casi simétrica, a diferencia de las otras figuras de toros. La técnica de realización es también muy parecida de un toro a otro : la parte superior está tratada al pincel y/o al tampón, mientras que la parte inferior está tratada por pulverización de materia colorante. Este dibujo de uro se diferencia cromáticamente de otros por el resalto, en rojo, de la cruz, de los dos cuernos y de los pelos de la nuca, es decir, de todos los trazos localizados en la parte superior de la obra. Esta aportación es posterior al trazado negro.

© Ministère de la Culture/Centre National de la Préhistoire/Norbert Aujoulat

© Ministère de la Culture/Centre National de la Préhistoire/Norbert Aujoulat

Explorer le site : La cueva de Lascaux

/iipsrv/iipsrv.fcgi?DeepZoom=/sites/archeologie/files/styles/archeo_deepzoom_conversion/public/upload/mediatheque/originales/images/02_01_00_04.jpg.tif.dzi