Sobre la vuelta que barra el fondo del Divertículo axial se encuentran dos representaciones de équidos: el prótomo y el Caballo caído.
El prótomo se limita a la cabeza, las crines, la cerviz, el antepecho, el inicio de la espalda, y dos puntuaciones para el vientre. A semejanza de los otros, los ollares y la boca están ausentes.
El caballo caído, de grandes dimensiones, está completo. Se adapta a la forma de la pared, enrollamiento interno de un meandro. Esta posición implica que ningún punto de vista permite observar esta figura en su totalidad. Con todo, la imagen desplegada de este caballo demuestra la conservación de las proporciones. Su especificidad reside en la evocación de la caída. Algunos detalles anatómicos, orejas bajas y ollares dilatados, contribuyen a reforzar esta interpretación. La ausencia del pie de pared, sugiriendo así el vacío, se revela como un ejemplo de participación del soporte a la expresión de la escena.
© Ministère de la Culture/Centre National de la Préhistoire/Norbert Aujoulat
© Ministère de la Culture/Centre National de la Préhistoire/Norbert Aujoulat
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