El estrechamiento del acceso a la Absidiola está enmarcado por dos revueltas de la pared. La de la izquierda, más sobresaliente, está cubierta por numerosas figuras. A la altura de los ojos se destacan los contornos bien marcados de un caballo. En realidad, existe una cierta ambigüedad de lectura. Una observación más atenta pone de manifiesto que esta silueta se funde con otra representación de équido que se identifica por una segunda cabeza y cerviz y una tercera pata posterior.Un signo cuadrangular completo y un segundo esbozado obliteran el flanco del animal. Pero los signos más enigmáticos son los dos « claviformes », entidades construidas a partir de un trazo rectilíneo y de un abultamiento mediano.En Lascaux, así como en las cuevas y abrigos circundantes, este signo no tiene otro equivalente.
© Ministère de la Culture/Centre National de la Préhistoire/Norbert Aujoulat
© Ministère de la Culture/Centre National de la Préhistoire/Norbert Aujoulat
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