El suelo de la Sacristía es de arcilla gris muy frágil y, por lo tanto, difícil de estudiar. M.-A. García encontró huellas dinámicas de un herbívoro de dos pezuñas que interpretó como la pista de un íbice que se desplazaba rápidamente hacia el fondo. Vinculaba estas huellas a otras del mismo tipo observadas en la galería de los Megaloceros. La presencia de íbices o de gamos en las profundidades de las cuevas es bien conocida.

Panoramique associé
Type de notice
Cartel
Socios y autores