Las figuras de tres animales, un punto y unas señales rojas son la prueba de la utilización idónea del relieve natural de la pared. Aquí vemos lo que parece una hembra de megaloceros y su cría que están apenas esbozados. El osezno rojo es un ejemplar perfecto de la destreza de trazos característica de las representaciones en la cueva Chauvet.
Carole Fritz et Gilles Tosello – CNRS – Équipe Chauvet – Ministère de la Culture et de la Communication
Carole Fritz et Gilles Tosello – CNRS – Équipe Chauvet – Ministère de la Culture et de la Communication
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